¡POR FIN!

Si alguno queréis leerla a tamaño natural, pulsad AQUI

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Dedicado a Iris, a Wedge y a todos los frikis de Star Wars en general.
Ya no lo vais a poder ver sin reiros.
Caminando por Castellana, observo desde lejos la trifulca cotidiana de dos conductores. Uno aprieta el claxon durante dos segundos (dos segundos de claxon es bastante tiempo. Si no, haced la prueba). El otro no responde o no sabe qué quiere decir. Un simple problema de comunicación. Chocan.
No sé por qué siempre me había imaginado con el choque de dos coches era más espectacular. Pero no, los choques en ciudad a menudo son mínimos, un abollón en la chapa. Y lo más curioso es que suena como cuando estrujas una lata, suena como a lata o a plástico roto.
Y ni siquiera se han gritado ni nada, han bajado de los coches como si se tratara de una rutina, con los papeles respectivos a rendirle culto a la burocracia. Como si conduciendo también fueran oficinistas.
Otro día.
De vuelta del trabajo pasé por delante del Liceo Italiano. Allí varios niños que acababan de salir de clase se apretujaban contra la verja que da al exterior y está algo más alta que el nivel de la calle. Unos dos metros por encima. Habían recogido hojas de los árboles y se divertían lanzando unas pocas cuando la gente pasaba, para dejárselas en el pelo. Parecían divertirse mucho.
Así deben ser los ángeles cuando dejan caer la nieve.

Esta es la única razón por la que me quería quedar en el mundo de la animación... pero en lugar de ésta me propusieorn "Gisaku" y se me quitaron las ganas.
Se estrena HOY. Yo pienso ir a verla.
La noche anterior a la boda fue un infierno. Yo llevaba empeñado mucho tiempo en que nos casáramos en dos Minis (uno antiguo y uno nuevo) y eso acabó dándonos más de un quebradero de cabeza. La noche del 21 al 22 de Septiembre a las 23,30 estaba yo en un garaje de Blasco de Garay esperando a que me abriera un vigilante. Y lo que me quedaba de noche no era mucho mejor. Muchos nervios acumulados tanto que acabaron explotando: poco sueño, muchas preocupaciones y muchos intentos de mitigar todo esto a base de tilas y de leer Calvin y Hobbes (que siempre me tranquiliza, no sé por qué).
En fin, tras una mañana bastante normal (el novio no tiene que ir a la peluquería, ni maquillarse ni nada, simplemente se ducha, se pone el traje y listo) comí con mi padre y su mujer: coliflor hervida y "Sanissimos" (menú elaboradísimo que se ha convertido en una constante. Pero ése no es el tema). Ducha con sauna incluida a ver si se me iban las ojeras y pongo rumbo a recoger a la Madrina con mi hermano Ángel y su novia.
Llegamos a Villalba a cambiar los coches. El Mini en el que vamos mi hermano Ángel, la Madrina y yo es el Mini antiguo. Del año 70 o así. Sin problemas hasta averiguar que la visera del conductor se cae. Mi hermano mide casi 2 metros y con la visera abajo es como conducir con los ojos cerrados, así que la Madrina debe sujetarla (yo voy atrás porque el asiento del copiloto se cae hacia atrás). Así que poquito a poco llegamos a la Iglesia, no sin antes perdernos y que la que en menos de dos horas iba a ser mi cuñada nos repesque por Alpedrete y nos lleve al templo.
Me bajo del coche: mucha gente me habla pero yo de los nervios ni siquiera recuerdo quiénes eran o qué hice.
Sólo recuerdo el Mini de Lorena llegando con ella dentro.
Y que parecía una princesa de cuento.
Nunca la había visto tan guapa (y eso que la noche anterior también fue fina para ella...) Pero allí estaba: sujetando un ramo extrañamente bonito (no era lo que se puede esperar de un ramo de novia) con un velo larguísimo y un traje espectacular. Dicen que no hay novia fea, pero dudo mucho que alguna esté tan guapa como lo estaba Lorena entonces.
La ceremonia me la reservo. Eso para los que estuvimos allí.
La música fue espectacular (gracias Alicia y compañía), el cura estuvo inspirado y nosotros no podíamos estar más felices ni más convencidos de lo que estábamos haciendo. Aunque a la salida nos esperara un chaparrón de arroz (descubrí en mis pantalones negros que el arroz mancha), garbanzos, judías, macarrones, coditos, tiburones y todo lo que se pueda recomendar para un primer plato abundante y nutritivo.
Cuando tenga otro ratillo, más.
Ya de vuelta al trabajo... pero no igual.
La boda. No se puede decribir con palabras. Tantas sensaciones en tan poco tiempo que lo que te pasa es que tardas en digerirlas. Es como darte el festín más grande de tu vida y estar en una nube mientras tanto. Hay cosas que recuerdas nítidamente (David emocionándose en la lectura, la entrada en la Iglesia, el baile inaugural...) y otras que te tienen que recordar. Y luego están las doscientas versiones de la boda que te van contando, porque es un acontecimiento que cada uno lo vive de una manera.
Lo que sí que os puedo decir es que es un gran día para darte cuenta de todo lo que te quieren y de todos los que te quieren. Da gusto estar con tantos amigos en un msmo sitio y ver que todos se lo pasan bien.
Y sobre todo ver a la novia, que estaba completamente deslumbrante. De vez en cuando todavía me dorprendo pensando "¡Qué guapa estaba! Parecía salida de un sueño"
El viaje a Japón fue increíble. Como aterrizar en la Luna. Mucho más de lo que esperaba. Japón ha sido un gran descubrimiento y esperamos volver en cuanto podamos, esta vez sin guías ni organizaciones porque merece la pena.
Ya seguiré escribiendo cosas tanto del viaje como de la boda, porque no se pueden resumir en una sola entrada. Las iremos digiriendo poquito a poco, saboreando cada bocado.
Muchas gracias a todos los que nos regalásteis el día más feliz de nuestras vidas.
PD Y contadme en los comentarios vuestra versión de la boda, perretes, que sé que hubo mucha juerga...
"La novia cadáver" de Tim Burton y Mike Johnson
Y es que además de una puñetera obra maestra, ayer escuchando esta canción me sentía tan identificado por lo de "everything, every last little microscopic little thing must go according to plan"... No necesito decir más.

Vaya susto. He estado dos días prácticamente afónico. Y es que a todo el mundo le iba diciendo que estaba muy tranquilo... ¡porque lo mío son los nervios de última hora! He llegado a derrumbarme por momentos, porque yo soy de los que me lo guardo todo, aunque no lo parezca, y de alguna manera tengo que soltarlo... Pero ahora todo está bien.
La afonía era en parte psicosomática, porque sí que es verdad que cuando afronto problemas que se eme scapan de las manos me pongo fatal. Aunque también anda todo el mundo pachuchillo con lo de los cambios de temperaturas y algún virus por ahí (virus es lo que los médicos te dicen cuando no saben qué coño te pasa).
En fin. Este será el último post pre-casamiento. Os digo que mi vida como soltero ha estado repleta de lo que debe estar: buenos amigos, buenas experiencias, vida familiar plena y esas cosas. Y que prefiero quedarme con esas que con las cuatro cosillas malas que ha habido.
Parece que el sábado va a llover. Espero que la lluvia nos dé un respiro a la entrada y salida de la iglesia...
¡Seguro que sí!
- Que tengo un gemelo bueno que se llama Rufus y vive en Minnesota en una colonia Amish.
- Que no tengo muelas del juicio ni parece que las vaya a tener nunca
- Que sólo he pegado a alguien una vez y casi le rompo la mandíbula.
- Que cuando dejo la mente en blanco casi siempre estoy pensando en alguna canción.
- Que siempre defino a la gente por sus defectos físicos. Al menos hasta que sé cómo se llaman.
- Que le eché pimentón picante en la comida a un perro como venganza.
- Que siempre que puedo le hago alguna putadilla a los gatos. Y lo hago porque se creen más listos que yo.
- Que en el colegio era famoso por mis pedos ninja.
- Que subiendo a La Pedriza quité todas las señales que tenía la Guardia Civil para marcar el camino y a la vuelta casi nos despeñamos todos.
- Que el padre de mi abuela es en realidad Hänz el repartidor de leche bávaro que estuvo liado con María Adelaida Manuela, hija del licenciado Martín Simón dueño de la hacienda de los McAlister.
- Que hace un mes que no me compro comics. Pero me han dejado muchos.
- Que estoy multado en la Biblioteca Municipal hasta marzo del año que viene. Y que tengo un par de CDs de una biblioteca a la que no pienso volver.
- Que Blankets es mi biografía hagiografiada y me costó hipotecarme hasta mi tercera generación con Craig Thompson. Y mereció la pena.
- Que en otra vida fui un campesino en la Europa medieval. Casi seguro que acierto.
- Que el manga naif para niñas no me gusta nada de nada.
- Que me gusta la canción Toxic de Britney Spears y alguna de Geri Halliwell. Nadie es perfecto.
- Que me dan algo de miedo las personas con alguna parte de su cuerpo quemada. Y la gente bizca, porque no sé qué ojo es el que mira.
- Que estoy muy orgulloso de mis antebrazos.
- Que en realidad estoy muy nervioso por la boda. Y sólo superan a mis nervios las ganas de casarme.
Probablemente sea un fake...
Sea como sea es alta comedia. Os vais a reir mucho.
"My Baby Just Cares for Me" de Nick Park
El creador de Wallace y Gromit antes de crear a sus dos grandes héroes hizo algunos videos musicales. El más memorable, el de Nina Simone. Es uno de los primeros videos musicales que recuerdo y ha envejecido fabulosamente.
También me había dado cuenta de que sólo había puesto dibujos animados y nada de plastilina, de recortes... Así que iré variando.
Enciende las luces. Mete primera. Entra en la rotonda. Mete segunda. Incorpórate a la carretera. Mete Tercera. Cuarta. Quinta. Enciende la radio. La lluvia empieza a caer a cubos sobre el coche. Enciende los limpias rápido y pon las luces de emergencia. Para tapar el sonido de la lluvia pongo la música más alta. Empieza a sonar "Get Back"
Y comienza la danza.
Los relámpagos restallan contra el cielo como látigos que iluminan la carretera. Flashes de luz que te hacen sentir como un famoso. O mejor todavía, como que dominas la naturaleza, que la música que tú pones modula las luces del mundo entero. Get back- rayo, get back. rayo, get back to where you once belonged- doble relámpago...
A un antepasado mío lo mató un rayo en la cabeza. Hay una cruz en donde pasó. A pesar de eso, siempre me habían gustado las tormentas. Ahora me fascinan.
PD Quedan 9 días. Tensión nerviosa en aumento.
Guionizada por Josep Busquets, el de Manticore. Falta ponerla a color, pero con los asuntos de la boda tardaré más de lo previsto.
Espero que os guste.

¡Casi se me olvida!
Aunque en los comentarios no tienen demasiado éxito no cejaré en mi empeño de mostraros obras maestras de la animación puntualmente cada semana...
Hoy:
Betty Boop "Minnie the Moocher"
Puede que algunos lo vierais de pequeños y os pareciera un rollo... Dadle una segunda oportunidad ahora a ver qué os parece.
Mañana será mi despedida de soltero, donde todos los amigos te dan collejas y te dicen lo de que te vas a casar, que vas a perder la libertad y todo eso...
Lo que me ha hecho pensar en la cantidad de amigos que tengo y lo buenos que son.
La amistad es un sentimiento pasado de moda. Un vínculo más típico de tiempos de guerra, de tiempos de necesidad donde un amigo te da la mitad de su mendrugo de pan o toma un balazo por tí. Pero las uniones entre humanos se buscan sus caminos en todas las circunstancias: mis amigos han compartido castigos en el colegio conmigo por cubrirme, o han dado la cara por mí alguna noche que volvía tarde o que no he vuelto a casa. Amigos que estoy seguro que en otros tiempos estoy seguro de que hubieran dado la mitad de su comida o me habrían apartado para recibir un balazo por mí.
Y yo por ellos.
La amistad vende muy poco, por eso no nos la promocionan ni en El Corte Inglés ni nada de eso. No vende. No vas a gastarte grandes cantidades de dinero para expresar a un amigo que le quieres. Sí lo haces por tu pareja, por tus padres... A los amigos se lo demuestras de otras maneras. Y lo más curioso es que tengo la impresión de que la industria, o los capitostes de turno (o la conspiración conspiranoica a vuestro gusto) no sólo no "promocionan" la amistad, sino que la desvirtúan convirtiendola en sospechas de homosexualidad o cosa así. Mezclando el sexo en un lugar en el que no corresponde, como en lo de Epi y Blas, Astérix y Obélix o Batman y Robin.
No, espera. Batman y Robin sí que son gays.
Y toda esta parrafada para vanagloriarme de que tengo muchos más amigos y mucho mejores de lo que creo que merezco. En otra vida debo de haber sido muy bueno.
Una mañana.
Mirando a ambos lados en la parada del autobús. Aburrido porque el 45 suele tardar bastante y me entretengo mirando la cola de gente que espera para entrar en la Embajada de Ecuador, a resolver sus asuntos pendientes. El sol ha salido hace poco y emite una luz amarilla intensa que te ciega, si miras hacia el final de la calle. Pasa por delante de mí una furgoneta blanca grande y sin ventanas traseras. Se ha detenido en el cruce y ha echado el chorro de limpiaparabrisas, pero lo debía tener mal dirigido y ha salido varias veces por encima del vehículo.
Desde mi posición, con el sol de cara, he creído ver una gran ballena echando un chorro de agua por encima de su inmensa cabeza, como saliendo a respirar por encima del atasco nuestro de cada día.
Otra mañana.
De camino al trabajo, desde que me deja el autobús hasta que llego a la oficina tengo un paseo bastante agradable. Todo en sombra, con muchos árboles, cruzándome con muchos ejecutivos trajeados y ejecutivas divinas. Paro al lado de una parada de autobús porque creo que me he anudado mal la corbata. La fotografía del anuncio es muy oscura y me ayuda a reflejarme bien. Me centro el nudo entre los picos de la camisa justo antes de darme cuenta de sobre qué me reflejo. Es oscura porque es la foto de un niño negro muerto de hambre que anuncia la campaña de "Un kilo de ayuda".
Con sus ojos clavádoseme me dan ganas de apretar mucho más el nudo de la corbata.

Nunca he tenido que mudarme. Mi casa siempre ha sido mi casa, aunque haya ido rotando por todas las habitaciones, exceptuando la de mi padre. Así que nunca había tendio que experimentar esto.
Aún me falta por llevarme libros y algunos discos y la ropa. Pero ya he vaciado mi habitación de posters, corchos, algunas estanterías. Durmiendo allí, con las paredes desnudas aún mostrando cicatrices de alcayatas que sujetaron cuadros, con algo de pintura arrancada por el celo o el blu-tack, siento que algo va a pasar. Empiezo a ponerme nervioso porque se avecinan cambios. Cambios para bien, lo sé, pero no puedo evitar ponerme triste.
Debo abandonar la gran casa de mi padre, una casa con muchas historias entre sus paredes, para empezar mi propia historia. Nuestra propia historia, la de Lorena y mía. La historia de los Yagüe Lorenzo.
A veces me siento triste porque si las circunstancias fueran otras sabría perfectamente que aunque me vaya la casa donde van a vivir mi padre y David será la misma. Pero no es así. Porque me siento a menudo como un soldado que abandona el campo de batalla abatido con el enemigo riéndose entre dientes a sus espaldas. Ahora es otro el que deberá librar las batallas.
Todos me diréis que no es así, pero no puedo evitar ese sentimiento.
No obstante tengo unas ganas inmensas de mirar hacia adelante. Lo que se avecina es bueno. Es dulce y a veces será también amargo. Pero es una aventura que vamos a escoger nosotros. Y presiento que todo va a ir mejor.
"Ren y Stimpy" de John Krikfalusy
No creo que haya alguien que no haya visto alguna vez la serie. Cuando Krikfalusy la propuso a Nickelodeon y la aceptaron no creo que supieran lo que le svenía encima. De hecho no lo sabían: a las tres temporadas se les fue de madre y echaron al pobre John e hicieron dos o tres más temporadas sin él, pero claro, ya no tenían gracia.
"Ren y Stimpy" seguían los postulados de la Warner "Haz dibujos que a tí te parezcan graciosos y a los niños les parecerán graciosos". Aunque, claro, para que esa regla de oro funcione tienes que tener la cabeza como Chuck Jones, Tex Avery o Krikfalusy (su blog, altamente recomendable, aquí al ladito).
Impagables eran también los planos fijos de detalle de los que se solía encargar Bill Wray. Esas imágenes cochinas hacían las delicias de los niños gamberros.
La serie era frenética, escatológica, salida de madre al 100%, brutal, a menudo grimosa (he buscado por todos sitios el capítulo del Hada de los Nervios Dentales, una imagen que nunca olvidaré: Ren, tras perder los dientes, se arranca los nervios dentales con unas pinzas de depilar. A cámara lenta. Y en primerísimo plano. Y consiguen que sea divertido)... Pero siempre absurda y genial.

Revisando archivos esta mañana me he dado cuenta de que el YouTube me ha vuelto muy vago. Y no sólo eso, sino que ha cambiado el estilo del blog... y no me gusta. Antes escribía mucho y cosas realmente aceptables, pero de un tiempo (ya demasiado largo) a esta parte el blog se ha convertido en "Mira este video".
Creo que tuve una buena idea con lo de "Obras maestras de la animación" que está haciendo que algunos sepáis qué cosas tan buenas pueden hacerse y descubriros algunas joyitas escondidas.
Así que desde aquí me voy a hacer el firme propósito de escrbir más y poner menos videos. Sé que a algunos os cuesta leer, pero creo que a los que les cuesta leer les cuesta lo mismo darle al botón del PLAY. Por otro lado, como se han acabado mis días universitarios, necesitaré ejercitar mis capacidades de redacción más a menudo y creo que la bitácora es un método muy bueno para ello.
Seguiréis teniendo dibujos (como el que encabeza este artículo), no os preocupéis, pero también articulillos largos sobre lo que se me pase por la cabeza. Y menos videos.
He dicho.
Sé que este juguete le va a encantar.
¿Alguna vez os habéis preguntado cómo saldrá la segunda generación de frikis? Da miedo pensarlo...